Mi cabaña está en lo más profundo del bosque; cada año las malas hierbas crecen más recias. Sin noticias de los asuntos del mundo. a veces el canto lejano de un leñador. El sol brilla y remiendo mi ropa. Cuando sale la luna, leo poemas zen. no tengo nada que deciros, amigos míos, pero si queréis comprender, dejad de correr tras tantas cosas.
Ryokan